Bitácora del parque

Bitácora

Crónicas, lecturas históricas y guías de campo del Parque Cuitláhuac — del basurero al parque ecológico de Iztapalapa. Toda información citada con su fuente.

Origen 26 de abril, 2026 5 min de lectura

Del tiradero de Meyehualco al Parque Cuitláhuac

El predio que hoy ocupa el parque fue durante 34 años el basurero más grande de la Ciudad de México. Entre 1948 y 1982 la basura se apiló a más de cien metros de altura.

Del tiradero de Meyehualco al Parque Cuitláhuac

Lo que hoy es el Parque Cuitláhuac fue durante la segunda mitad del siglo XX el principal tiradero a cielo abierto de la Ciudad de México. El sitio, conocido como tiradero de Santa Cruz Meyehualco, operó desde 1948 y recibió durante 34 años los desechos sólidos de buena parte de la zona metropolitana. Las cifras documentadas por reportajes de la prensa local indican que la basura llegó a apilarse a más de cien metros de altura sobre el predio original.

El tiradero cerró en 1982. Frente al impacto ambiental acumulado —emisión de gases, esterilización del suelo, contaminación de mantos acuíferos— el gobierno del entonces presidente José López Portillo decidió convertirlo en relleno sanitario, cubriendo la basura con tierra y restos de construcción para sellar el sitio. La rehabilitación inicial comenzó hacia 1990, cuando se intentó por primera vez convertir el predio en área de recreación.

Las intervenciones formales como espacio público vinieron en tres etapas separadas. Una segunda intervención se realizó entre 2010 y 2012, durante una administración previa de Clara Brugada en Iztapalapa. Pero el proyecto integral del Parque Cuitláhuac arrancó en 2019, cuando el gobierno de la Ciudad de México y el gobierno federal acordaron una inversión que en su primera etapa rondó los 235 millones de pesos.

La superficie total del parque es de 145 hectáreas —una cuarta parte de Chapultepec—, dividida por el Eje 6 Sur en dos polígonos: 55 hectáreas al norte y 90 al sur. Sobre esa base, la primera etapa intervino 42 hectáreas con áreas recreativas, ciclovía, anfiteatro y el lago artificial. El uso del suelo cambió, pero la base geológica del parque sigue siendo la misma: cuarenta años de residuos de la ciudad sellados bajo tierra y vegetación.

Construcción 12 de abril, 2026 4 min de lectura

Tres etapas, materiales reciclados y 220 botellas PET por metro cuadrado

El parque se construyó en tres etapas entre 2020 y 2023. El 85% de los materiales utilizados son reciclados. Los bloques estructurales del subsuelo del parque contienen 220 envases de PET por cada metro cuadrado.

Tres etapas, materiales reciclados y 220 botellas PET por metro cuadrado

La primera etapa del Parque Cuitláhuac se inauguró en septiembre de 2020. Tuvo una inversión de 235 millones de pesos y abrió 42 de las 145 hectáreas. Incluyó zona de juegos infantiles, parque acuático, área para gokart, anfiteatro, mirador, área para mascotas y el skatepark de mil quinientos metros cuadrados con certificación olímpica —considerado el segundo más grande del mundo.

La segunda etapa se inauguró el 16 de octubre de 2021 por Claudia Sheinbaum Pardo, entonces jefa de Gobierno de la Ciudad de México. Amplió la superficie intervenida con áreas verdes adicionales y pistas para correr. La tercera etapa se entregó el 13 de agosto de 2023, en un evento encabezado por Clara Brugada —entonces alcaldesa de Iztapalapa—, Martí Batres como jefe de Gobierno y Jesús Esteva Medina como titular de Obras y Servicios. La inversión específica de esta tercera etapa fue de 33.67 millones de pesos.

El argumento central del proyecto es la sustentabilidad. La obra se ejecutó con materiales reciclados en aproximadamente 85% del total, una proporción inusualmente alta para un parque público de esta escala. Los bloques estructurales sobre los que se asienta la cimentación incluyen envases de tereftalato de polietileno (PET) prensados a razón de 220 botellas por metro cuadrado. Los rellenos utilizan también restos de construcción —cemento, grava, arena, varilla— procesados y reutilizados.

La gestión del agua sigue la misma lógica. El parque captura aguas pluviales y aguas residuales y las trata a una capacidad declarada de diez litros por segundo, suficiente para mantener el lago artificial y la zona de humedales sin depender exclusivamente del suministro de la red municipal. Las 44 000 plantas previstas en las tres etapas se eligieron buscando especies adaptadas al clima local y de bajo consumo hídrico.

Uso 30 de marzo, 2026 3 min de lectura

Skatepark olímpico y vida cotidiana del parque

El skatepark del Parque Cuitláhuac mide mil quinientos metros cuadrados y cuenta con certificación olímpica. Es uno de los más grandes del mundo y la pieza deportiva más reconocida del parque.

Skatepark olímpico y vida cotidiana del parque

El skatepark del Parque Cuitláhuac es la pieza deportiva más visible del proyecto. Mide aproximadamente mil quinientos metros cuadrados y cuenta con certificación olímpica. La cobertura editorial mexicana lo describe como el segundo skatepark más grande del mundo, una afirmación que circuló desde la inauguración de la primera etapa y que la administración del parque mantiene en su comunicación oficial.

Más allá del skatepark, las instalaciones recreativas incluyen un parque acuático, una pista de gokart, juegos infantiles, áreas para mascotas y un anfiteatro al aire libre. El lago artificial central —alimentado por el sistema de captación de aguas pluviales y residuales— funciona como punto focal del paisajismo. En las laderas del parque, una serie de senderos y miradores aprovechan el desnivel del antiguo relleno para ofrecer vistas amplias del oriente de la Ciudad de México.

El parque opera de martes a domingo, de 7:00 a 18:00 horas. Los lunes está cerrado para mantenimiento. La entrada es gratuita. La administración ha sumado a los servicios habituales de un parque público —vigilancia, sanitarios, estacionamiento— el componente cultural derivado de la cercanía con la Utopía Meyehualco, parte de la red de centros culturales que la alcaldía Iztapalapa desarrolló durante la administración de Brugada.

El planteamiento simbólico del proyecto es explícito. La alcaldesa Brugada lo formuló durante la inauguración de la tercera etapa: el parque "reafirma el derecho a la ciudad" y al uso colectivo del espacio público en una alcaldía que históricamente había sido tratada como periferia. Que el predio del antiguo basurero más grande del Valle de México se convierta en parque ecológico funciona también como acto de revaloración territorial.